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Sobre las oraciones
a. Estructura de la oración.
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Es por todos conocido que la estructura paradigmática de las oraciones en español es:
Sujeto (S) + Verbo (V) + Predicado
Que todo el mundo lo sepa, sin embargo, no significa que sea algo trivial. En la escritura que requiere el oficio del comunicador es imprescindible evitar, en la medida de lo posible, redactar "oraciones" sin verbo, como:
"Azules en la distancia, las montañas. De cristal, los riachuelos. Bajo un cielo azul, salpicado de algodonosas nubes, el campo. La cabaña rodeada de vacas".
Para los efectos de la comunicación, es mejor escribir:
"Rodeada de vacas, la cabaña estaba ubicada en un campo con riachuelos de cristal, rodeado de montañas que se veían azules en la distancia, bajo un cielo azul salpicado de algodonosas nubes".
El verbo es el núcleo de la oración. Ello se ve claramente si prescindimos del predicado, por ejemplo:
"Carlos habló".
Incluso puede también omitir el sujeto:
"Habló".
Cuando se prescinde del sujeto, se dice que es tácito.
b. El sujeto.
El sujeto de una oración está compuesto de uno o varios núcleos –sustantivos o pronombres–, que pueden tener uno o varios complementos. Los complementos pueden ser palabras, grupos de palabras sin sentido completo (sintagmas) u oraciones. En este último caso, se trata de oraciones subordinadas a la oración principal, que cumplen la función de complementos del sujeto.
b.1. Sujeto de un solo núcleo, sin complementos:
"Pedro iba a la universidad". Sujeto: "Pedro".
"Él iba a la universidad". Sujeto: "Él".
b.2. Sujeto con varios núcleos, sin complementos:
"Pedro, María y Juan iban a la universidad". Sujeto: "Pedro, María y Juan".
"Tú, yo y él vamos a la universidad". Sujeto: "Tú, yo y él".
"Ni el hambre, ni la sed ni el cansancio le doblegaron". Sujeto: "Ni el hambre, ni la sed ni el cansancio", coordinados por la conjunción "ni".
"O Carlos responderá por los daños o Luis". Sujeto" O Carlos o Luis", coordinados por la conjunción disyuntiva "o".
En estos casos, se dice que los elementos que componen el sujeto están coordinados, puesto que tienen la misma jerarquía y ninguno de ellos subordina a los demás.
b.3. Sujeto de un solo núcleo, con complementos.
"El carro azul está mal estacionado". Sujeto: "El carro azul". Estructura: artículo + sustantivo + adjetivo.
"El carro azul de Alberto está mal estacionado". Sujeto: "El carro azul de Alberto". Estructura: artículo + sustantivo + adjetivo + sintagma nominal adjetivo ("de Alberto").
"El carro azul que pertenece a Alberto está mal estacionado". Sujeto: "El carro azul que pertenece a Alberto". Estructura: artículo + sustantivo + relativo ("que") + oración subordinada ["(el carro) pertenece a Alberto"].
b.4. Sujeto de varios núcleos y varios complementos.
"Un automóvil descapotable, un camión de volteo y un autobús que transportaba a 63 estudiantes de primaria chocaron ayer en la autopista". Sujeto: "Un automóvil descapotable, un camión de volteo y un autobús que transportaba a 63 estudiantes de primaria". Estructura: (artículo + sustantivo + adjetivo) + (sustantivo + sintagma nominal adjetivo) + (sustantivo + oración subordinada).
c. El predicado.
La estructura característica del predicado en nuestra lengua es:
Verbo (V) + Objeto Directo (OD) + Objeto Indirecto (CI) + Complementos Circunstanciales (CC).
c.1. Objeto directo.
El objeto directo "designa el objeto sobre el cual se desenvuelve la actividad aludida por la raíz verbal" (cita textual de la Gramática de la lengua española de Emilio Alarcos Llorach, p. 275). Se puede identificar el objeto directo "preguntándole" al verbo "¿qué?".
"Luisa buscó dinero". Predicado: "buscó dinero". Estructura: verbo + complemento directo ("dinero") (P: ¿Qué buscó Luisa?. R: "dinero").
c.2. Objeto indirecto.
Cito nuevamente la gramática de Alarcos Llorach: "El objeto indirecto [...] suele designar en la realidad al destinatario de la noción evocada por el verbo" (p. 289). Se lo identifica "preguntándole" al verbo "¿a quién?".
"Luisa dio dinero a su hijo". Predicado: "dio dinero a su hijo". Estructura: verbo + complemento directo ("dinero") + complemento indirecto ("a su hijo") (P: ¿A quién dio dinero Luisa? R: "a su hijo").
c.3. Complementos circunstanciales.
Dejemos que el docto texto académico nos ilumine –o nos eclipse– una vez más. Los complementos circunstanciales, a los que Alarcos Llorach llama "adyacentes", "sirven en principio para indicar las circunstancias que rodean o matizan en la realidad lo que se quiere comunicar en la oración. Suelen distinguirse varias especies de circunstanciales, atendiendo no a su específica función gramatical, sino a la índole semántica de sus referencias: tiempo, lugar, modo, medio, instrumento, causa, compañía, fin, etc." (p. 296).
"El carro de José Antonio estaba estacionado enfrente". Complemento circunstancial de lugar: "enfrente" (adverbio).
"Amalia llegó media hora después de Josefina". Complemento circunstancial de tiempo: "media hora después de Josefina" (sintagma nominal + adverbio + sintagma nominal).
"Mike Tyson lo golpeó delicadamente". Complemento circunstancial de modo: "delicadamente" (adverbio).
"Claudio mató a su esposa con la pistola que ella misma le había regalado". Complemento circunstancial de instrumento: "con la pistola que ella misma le había regalado" [sintagma nominal + relativo + oración subordinada ("(la pistola que) ella misma le había regalado")].
"La mató porque la amaba demasiado". Complemento circunstancial de causa: "porque la amaba demasiado" [conjunción subordinante + oración subordinada ("la amaba demasiado").
"Estuvo empatado al mismo tiempo con Silvia, Laura, Margarita, Adelaida, Miguelina, Clara, Sabrina y María Mercedes". Complemento circunstancial de compañía: "con Silvia, Laura, Margarita, Adelaida, Miguelina, Clara, Sabrina y María Mercedes" [preposición subordinante + sustantivos coordinados ("Silvia, Laura, Margarita, Adelaida, Miguelina, Clara, Sabrina y María Mercedes", muy bien coordinados al parecer).
"Yo doy clases para poder sobrevivir". Complemento circunstancial de fin: "para poder sobrevivir" (preposición subordinante + infinitivo).
Estos ejemplos demuestran que todos los complementos del verbo pueden ser palabras, sintagmas u oraciones subordinadas.
Relaciones entre las oraciones
Vista ya la subordinación, cabe señalar otras dos posibles relaciones entre oraciones: la yuxtaposición y la coordinación.
a. Oraciones yuxtapuestas.
Son aquellas que están separadas por puntos, puntos y comas o comas:
"Volvió a mirarla. Vio que sin lentes no podía. Se los puso. Volvió a mirarla. Gritó de susto. Ella tembló de miedo."
"Leyeron el informe; se aquietaron; ganaron mucho; hoy están arruinados".
"Llegué, firme la lista, me fui".
b. Oraciones coordinadas.
Son aquellas que están unidas mediante conjunciones:
"Augusto no estudia nada y Marcos no va nunca a clases".
"Jaime no estudia nada pero saca 20 en todas las materias".
"Ni Augusto estudia ni Jaime lo hace tampoco".
"O Jaime tiene suerte o la profesora está enamorada de él".
"No hueles mal sino apestas". ("Sino" se escribe así cuando funciona como conjunción. "Si no" es un condicional: "Si no te bañas, apestarás").
Otros usos de sino, según el diccionario Clave: "No sólo es bonita, sino inteligente y simpática también" (añade algo a lo anteriormente expresado); "No espero sino que me creas" ("sino que" puede ser sinónimo de "solamente").
c. Uso de conectores para relacionar oraciones.
Aunque las oraciones estén separadas por puntos, en algunos casos es necesario utilizar conectores para que se expresen claramente las relaciones entre ellas.
Para indicar relaciones de oposición pueden utilizarse conectores como "sin embargo", "no obstante" o "en cambio". Por ejemplo:
"Jaime no estudia nada. Sin embargo saca 20 en todas las materias".
"Jaime no estudia nada. No obstante saca 20 en todas las materias" ("no obstante" es sinónimo de "sin embargo").
"Augusto no estudia nada. En cambio, Claudia se quema las pestañas".
Para "sumar", están "además", "también", "asimismo" e "igualmente":
"Jaime tiene suerte. Además, la profesora está enamorada de él".
"Claudia se quema las pestañas. Laura y Silvia estudian mucho también".
"Claudia se quema las pestañas. Asimismo lo hacen Laura y Silvia".
"Los muchachos de la sección E van bien. Igualmente ocurre con los de la sección G."
Ejercicios
1. Convierta en una oración principal con oraciones subordinadas en el sujeto o el predicado, según corresponda, los siguientes fragmentos.
"María Lloraba. Carlos reía."
"María tenía un chichón inmenso. Lloraba desconsolada. Carlos reía."
"Juanito tenía un chichón inmenso. Se veía claramente en su frente. Carlos vio el chichón de Juanito. Vio el bate. No dejaba de reír a carcajadas."
"Papá y mamá se conocieron en agosto. Nueve meses después nací yo".
"Papá y mamá se conocieron en agosto. Se enamoraron enseguida. Igualmente rápido se casaron. Luego nací yo".
"La comisión presenta un anteproyecto de ley. La comisión lo discute. Si lo aprueba, se convierte en proyecto de ley. Pasa a la cámara. Cuando se aprueba en cámara, se convierte en ley de la República".
2. Convierta los siguientes grupos de oraciones, primero en una y luego en dos oraciones con subordinadas en el sujeto y el predicado, según lo considere necesario:
"Eva entreabrió sus ojos hinchados. Dormir le hinchaba los ojos. También llorar". "La flema es una cosa que se pega. No es que impida respirar. Sólo está ahí, alojada en esa porción de las fosas que conduce de la nariz a la garganta. No propiamente en la garganta".
"Alguien tocaba con insistencia el timbre. Habíamos amanecido en su apartamento y dormíamos con la boca abierta. Llegamos bebidos y encontramos su puesto ocupado por un Lada blanco. Era muy de madrugada."
Fragmentos de Oscar Marcano, Sólo quiero que amanezca, Seix Barral, Caracas, 2002.
"Pasa las tardes sentado a una mesa de la terraza del picadero intentando escribir, pero no puede. No le sale nada, como vulgarmente se dice. El tipo reconoce que está acabado. Sólo escribe breves textos policiales".
"Estacioné el coche detrás del camping. Anduve un rato, mientras terminaba el cigarrillo, sin saber qué haría. A unos doscientos metros, justo frente a mí, apareció el tren. Era un tren de color azul y cuatro vagones a lo sumo. Iba casi vacío".
Fragmentos de Roberto Bolaño, Amberes, Anagrama, Barcelona, 2002.
3. En las siguientes oraciones, indique el sujeto, el predicado y los complementos de uno y otro. Luego, conviértalas en dos, tres y cuatro oraciones, relacionadas mediante conectores si lo considera necesario.
"Quién diablos se habría atrevido a imaginar que un hembrón como Natalia Larrea, multimillonaria, descendiente de virreyes y presidentes, mujer codiciada como ninguna en esta ciudad e inaccesible hasta en los sueños de verano de los mellizos Arturo y Raúl Céspedes, se hubiese dignado fijarse siquiera en un beato chupacirios como Carlitos".
Alfredo Bryce Echenique, El huerto de mi amada, Planeta, Barcelona, 2002.
"Papá murió cuando el último de los hermanos en seguir preguntando, dejó de preguntar cuándo volvía papá de viaje, cuando mamá dejó de llorar y salió un día de noche, cuando se acabaron las visitas que entraban calladitas y pasaban de frente al salón más oscuro del palacio (hasta en eso había pensado el arquitecto), cuando los sirvientes recobraron su mediano tono de voz al hablar, cuando alguien encendió la radio un día, papá murió".
Alfredo Bryce Echenique, Un mundo para Julius.
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Verbo y concordancia del verbo
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1. Verbos auxiliares.
Pese a que el verbo auxiliar característico del español es "haber", también se usa con esta función "estar".
"Haber + participio" es la forma característica de los verbos compuestos que tienen como auxiliar "haber":
Carlos ha comido.
Ellos habían ido a la playa.
"Estar + gerundio" es la forma característica de los verbos compuestos que tienen como auxiliar "estar".
Carlos estuvo comiendo.
Carlos está comiendo.
2. Gerundio.
Está bien usado cuando expresa una acción simultánea o anterior a lo indicado por el verbo principal.
Me canso subiendo escaleras.
Discutiendo ese asunto, se perdieron en digresiones inútiles.
Está mal usado cuando expresa acciones posteriores a la del verbo en forma personal. Es el llamado gerundio de posterioridad:
"Se cayó una casa, muriendo tres personas".
"Se sometió a votación la enmienda, aprobándose por unanimidad".
Lo correcto es:
Se cayó la casa y murieron tres personas.
Se sometió a votación la enmienda y se aprobó por unanimidad.
El gerundio puede complementar al sujeto:
El presidente, comprobando (o habiendo comprobado) que no había quórum, levantó la sesión.
Para que esto sea posible, se requiere que el sintagma explicativo en el que se encuentra el gerundio vaya entre comas.
El gerundio funciona como adverbio, es decir, complementa el significado del verbo principal. No debe usarse como adjetivo que complemente a un sustantivo.
Incorrecto:
"Llegó el avión repatriando a los heridos en el accidente".
"Zarpó anoche un barco llevando víveres".
Correcto:
Llegó el avión que repatrió a los heridos del accidente.
Ayer zarpó el barco que llevaba víveres y medicamentos.
Debe evitarse el giro "como+gerundio":
"El fiscal ha rechazado los argumentos de la defensa como siendo carentes de razón y no ajustados a derecho".
Lo correcto sería:
El fiscal ha rechazado los argumentos de la defensa porque carecen de razón y no se ajustan a derecho.
La excepción es cuando establece comparaciones:
Le contestó, como burlándose de él, que se limitaba a repetir sus propias palabras.
3. Dificultades del verbo "haber".
El verbo "haber", como transitivo impersonal –que admite complemento directo mas no sujeto–, sólo se conjuga en tercera persona. En frases como "hubo disturbios" o "en la calle había muchos niños" se usa en singular y no concuerda con los plurales "disturbios" y "muchos niños", porque estos no son sujetos sino complementos directos.
Incorrecto:
"En la marcha habían cien mil manifestantes".
Correcto:
En la marcha había cien mil manifestantes.
Incorrecto:
"Han habido múltiples denuncias".
Correcto:
Ha habido múltiples denuncias.
Incorrecto:
"Habrán muchas discusiones y peleas".
Correcto:
Habrá muchas discusiones y peleas.
Incorrecto:
"Hubieron toros, hubieron sustos".
Correcto:
Hubo toros, hubo sustos.
4. "A + infinitivo".
Debe evitarse este giro como complemento de un nombre: "procedimiento a seguir"; "actos a celebrar"; "decisión a tomar".
Se debe escribir:
procedimiento que se va a seguir
procedimiento que ha de seguirse
procedimiento que conviene seguir
actos que se van a celebrar
decisión que debe tomarse
5. Copretérito.
El tiempo copretérito es el que se forma mediante las terminaciones "aba" e "ía". Sirve para indicar que dos o más acciones son simultáneas.
Carlos reía mientras Luis lloraba.
Luisa comía mientras su esposo veía la televisión.
No siempre la simultaneidad requiere que ambos verbos estén en copretérito:
No había terminado de hablar cuando sonó el teléfono.
Luisa no había cumplido 19 años aún cuando contrajo matrimonio.
6. Potencial o condicional.
Como su nombre lo indica, expresa la condición para que se produzca la acción a la que hace referencia otro verbo.
Yo estudiaría si tuviera examen.
Juana dijo que ella podría irse del país si hay un golpe de Estado.
7. Modo subjuntivo.
El modo subjuntivo se utiliza en casos de subordinación gramatical.
Yo quiero que ella me ame.
Ella hizo todo lo posible para que él fuera.
Ella hizo todo lo posible para que él fuese.
El médico te dijo que no bebas más.
Es indiferente decir "cantara" o "cantase"; "hubiera" o "hubiese".
8. Concordancia del verbo.
8.a. Coherencia de tiempo.
En todo texto debe evitarse el cambio de tiempo verbal de pasado a presente o viceversa.
Incorrecto:
"Carlos salió corriendo de la oficina. En carro se dirige al hospital".
Correcto:
Carlos salió corriendo de la oficina. En carro se dirigió al hospital.
Hay casos en lo que el cambio de tiempo se justifica. Por ejemplo:
Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783. Es considerado uno de los personajes más importantes del siglo XIX.
8.b. Otros casos.
El problema de la coherencia de número con los nombres colectivos no es fácil de resolver. Parece ser mejor "la mayoría de los soldados eran andinos" que "la mayoría de los soldados era andina". Sin embargo, parece preferible decir "el resto de los presentes votó en contra" que "el resto de los presentes votaron en contra".
Cuando el sujeto de la oración es un sustantivo en singular que expresa un colectivo, tal como "número", "vecindario", "batallón", "tropa", "multitud", "gentío", "muchedumbre", "una porción", "una parte", se puede escribir el verbo tanto en singular como en plural, en cuyo caso la concordancia es de sentido:
Los habitantes del barrio son pobres; la mitad no tiene (o tienen) trabajo.
Las lluvias resultaron demasiado fuertes para la población; la mayoría huyó (o huyeron).
Pero cuando el sujeto singular que expresa una pluralidad es homogéneo, se aconseja conservar la concordancia:
La comunidad de vecinos está en crisis (no "están en crisis").
El equipo hace sus ejercicios (no "hacen sus ejercicios").
En aquellos casos en los que el sujeto singular va acompañado de la preposición "de", seguida por la mención de las personas o cosas que integran el conjunto, la concordancia puede ser en plural o en singular:
Custodiaba (o custodiaban) el traslado una multitud de guardias nacionales.
Un tropel de fanáticos persiguió (o persiguieron) a Luis Miguel para pedirle autógrafos.
La mitad de los damnificados ha (o han) dejado la zona.
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